12.14.2005

Humanos / Hormigas

Desde hace aproximadamente 100 millones de años, las hormigas no han sufrido apenas cambios. Algunos dirían que su proceso de evolución ha llegado al fin, nosotros creemos que se trata de un estancamiento evolutivo, como en el que nos encontramos los seres humanos. Quizá si haya en nosotros una evolución social, o mejor dicho, tecnológica, pero no una evolución natural. Dicho estancamiento podría deberse a varios factores:
-Tanto en la sociedad hormiga como en la humana, reina una clara organización jerárquica, natural y ordenada en las hormigas, destructiva y ficticia en los humanos.
-Las hormigas, hasta cierto límite, adaptan el medio a si mismas. Cada colonia construye su nido, un complejo de túneles y salas donde vivirán y almacenarán sus alimentos. La mayoría de las sociedades humanas también adaptan el medio a si mismas, sólo que la manera en que lo hacen es, extremadamente aniquiladora y destructiva: fábricas contaminantes, plantas de energía, edificios monstruosos, cemento y terrible asfalto, grandes ciudades, prisiones, vehículos humeantes y malolientes para desplazarnos de un sitio a otro, experimentación asesina con humanos y otros animales...
-Cada individuo hormiga desempeña una función concreta, dependiendo de su posición: las soldado, por ejemplo, protegen el nido y a su reina de posibles invasores; las espias, encargadas de buscar el alimento y transmitir su posición a las obreras, que se encargan de transportar los alimentos y almacenarlos por los túneles; y la reina por último, es protegida por todas las demás y su función consiste en poner huevos incansablemente para que nazcan nuevas hormigas. Los humanos tendemos peligrosamente a parecernos a ellas en este aspecto, aunque no por evolución, sino por gestión; el sistema capitalista pretende que nos especialicemos en una labor única y específica, pretende normalizar la esclavitud del trabajo y hacernos, si cabe, más dependientes de esta. ¿Acaso quieren convertirnos en hormigas?














Hoy en día la gente asegura, sin dudar siquiera, que sin trabajo no se puede vivir, "pero si el hombre no se diferencia de la naturaleza sin el trabajo, ¿cómo puede realizarse en la satisfacción de sus necesidades? Para hacer esto debería ser ya hombre, por tanto debería haber satisfecho sus necesidades, por tanto no debería tener necesidad de trabajar."
Entonces, hormigas y humanos, ¿trabajamos para vivir, o vivimos para trabajar? En realidad no importa, al fin y al cabo no hay tanta diferencia.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Perfecta comparación. Como apuntas, en las hormigas es natural, no pueden cambiarlo. Nosotr@s, no sólo podemos cambiarlo, lo hemos creado así, pero nunca vivimos peor que hoy. Nunca tanto control ni destrucción de la felicidad, del placer, de la vida. ¡Sigamos aportando nuestros pequeños granitos de arena, hasta que el reloj se resquebraje, Untal!

2:16 a. m.  

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