10.11.2007

Existe cierta tendencia filosófica que propugna el individuo contra todo tipo de coacción y autoridad, incluida la de la sociedad, las convenciones sociales y los intereses políticos y/o económicos. Se ha dado en llamar a esta escuela de pensamiento como "anarquismo individualista", incluso aún teniendo en cuenta que la mayoría de escritores que la han esgrimido, no se llamaran a sí mismos anarcoindividualistas.

Se dividen en varias categorías, pero la que nos interesa en este caso, es la denominada "egoísta". Entre sus máximos exponentes podemos encontrar, por ejemplo, a Max Stirner, y desde una perspectiva más hedonista, a Émile Armand. También Friedrich Wilhelm Nietzsche supuso, en su momento, una gran influencia.

Pero eso no significa que puedas hacer de esto una excusa. Que todo te de igual. Que lo importante es que "yo viva como yo quiera". Que mientras te dejen en paz, que se jodan. Que lo más revolucionario es ser tú mismo al margen del cáncer que resulta para el planeta la Civilización capitalista. Que lo más importante en la vida es ser feliz. Porque todo esto queda muy bien en boca de gente que lee a Stirner o a Nietzsche. O a Ciorán. Y muy mal en boca de "esos malditos hippies".

Pero es la misma mierda.

Si fueras egoísta de verdad, entonces. Bueno, si fueras egoísta de verdad sabrías qué es todo aquello que va en tu contra. Que trata de dominarte, y esclavizarte. Ya sabes. Y no, no es lo que haces. Lo cual me lleva a pensar que no, que no eres egoísta. Que no eres libre ni quieres serlo. Que sólo quieres vivir en paz, a tu manera. Sin que te molesten. Sin molestar a nadie.

Bueno, caerás como caerán todos. Pero tú habrás sido feliz. ¿Verdad? Es un buen principio. Pero podrías, yo que sé, haber llegado antes a esa conclusión. No merece la pena leer tantos libros para acabar pensando así. Es desperdiciar tu vida, tu tiempo. Todos esos momentos en los cuales podrías haberte estado masturbándote.

Ni se puede ser primitivista en la ciudad, ni libre en el campo, teniendo un cerco que te limite. Siempre acorralado en TU zona. Conociendo bien cuáles son los límites. Y acatándolos.

No, así no se puede ser libre, ni revolucionario, ni egoísta, ni primitivista, ni nada.
Así se puede ser imbécil.

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Mejor irse a vivir fuera de aquello que te hace dependiente, y por ello, frágil. Dentro de ese sitio o colaboras con el sistema que te mantiene o te jodes, sea de la manera que sea como obtienes lo que "necesites".

Aún así no se puede ser libre, cierto, la libertad es algo a lo que se aspira, y a lo que uno se acerca más fácilmente desde algunas maneras de vivir que desde otras.

Por otro lado, ¿cómo decirle a alguien "destruye la ciudad" o "abandona la civilización" si uno mismo aún no lo hace/ha hecho?

Otra cosilla, para ser imbécil no hace falta vivir en campo o en ciudad, solamente hace falta ser imbécil.

El concepto y la práctica de "Lucha" son una mierda.

3:41 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Punto 1) No puedes escapar de aquello que te hace dependiente. Está en todas partes. Aunque te vayas al campo estarás viviendo en una finca determinada, propiedad de alguien. Un terreno delimitado, como todo, por gente ajena a ti. Necesitarás provisiones. Necesitarás practicar la compra/venta. No me lo invento. Y, de todos modos, no se trata de escapar de aquello que te hace dependiente, sino de destruir todo aquello que nos domina.

¿Por qué "te jodes"? ¿En el campo no colaboras con el sistema? ¿No estás aceptando con tu huida el tópico civilizado de "si no te gusta, vete al monte. Pero aquí no molestes". Aceptas la democracia. Te imponen su opinión las mayorías alienadas.

Punto 2) La libertad no existirá mientras existan cadenas alrededor del planeta. No puedes ser libre en una cárcel.

Punto 3) No se trata de decir nada a nadie. La civilización ha de ser destruida. No tengo por qué darte explicaciones, pero aquí van un par de razones:

1) Destruye la libertad, autonomía y dignidad humanas y no-humanas.

2) Atenta directa e indirectamente contra el Planeta y sus habitantes.

No necesitamos un consenso. Quienes quieren destruir la Dominación, tratarán de destruirla. Quienes no, sucumbirán defendiéndola. Quizá también estén todos aquellos que prefieran esconderse bajo la mesa. Estupendo. Siempre ha habido cobardes, y siempre los habrá.

Punto 4) Imbécil como término para designar el hecho de camuflar un discurso reformista e inmovilista, tratando de hacerlo ver como novedoso y rompedor.

Punto 5) Para nada. El concepto y la práctica de "Lucha" no son nada, sino lo adjetivas. ¿De qué "lucha" estamos hablando? Si se trata de una lucha ideológica, estamos de acuerdo. No sólo es una pérdida de tiempo, sino que es el intento del individuo por satisfacer su anhelo post-tribal de pertenecer a algo.

Si estamos hablando de una lucha a vida o muerte contra las fuerzas de la dominación, los luchadores están en la faceta cuerda de la contienda. Son gente que acepta los riesgos, son personas auténticas, no mequetrefes.

8:10 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Punto 1) La cuestión es tender hacia la autosuficiencia al máximo. En la ciudad no se puede sin una alta participación en el sistema. Y robar, pese a quien le pese, por muy útil que pueda ser, lo cual no niego, es colaboración con el sistema, se es mucho más dependiente que alguien que cultiva, cría y prepara su propio alimento.

La destrucción de "aquello que nos domina" es lo más difícil si se pretende hacer desde dentro. Se puede escapar de la cárcel, pero es muy complicado destruirla cuando estás encerrado.

Irse al monte no es aceptar ningún valor democrático, es tratar hacer la vida de uno mismo con el mínimo de intervenciones externas.


Punto 2) Puestos a estar en la "cárcel" del mundo, prefiero estar en el grado más alejado de FIES posible.


Punto 3) No niego que tenga que ser destruida ni las razones que das para ello, pero no se puede destruir sin reducir drásticamente la colaboración con ella.


Punto 4) Irse de una ciudad no tiene nada de reformista si vives de lo que produces, cosa por otro lado, imposible, de hacer en una ciudad.

7:02 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

¿Cómo que "la cuestión es tender hacia la autosuficiencia al máximo"? ¿En eso se basa la lucha contra la civilización? No. Desde mi punto de vista eso es tan sólo un método de vida para desvincularte de una estructura podrida que consideras genocida. Ciertamente porque ES genocida.

Pero, como digo, esto es tan sólo una opción individual. Es aceptada por el sistema mientras haya muy pocas personas que la practiquen. Y, en cierto modo, siempre será así, pues no todo el mundo (afortunadamente) puede irse al campo. Sólo algunos.

Si todo el mundo se fuera al campo a vivir "sin colaborar con el sistema", el poco "campo" que nos queda (zonas un poco más vírgenes, aunque no totalmente), sería destruido.

Robar no será colaborar con el sistema lo pintes como lo pintes. Tampoco es una lucha ni nada parecido, es simplemente otro método de vida. Si el capitalismo cayera no necesitaríamos esforzarnos y sacrificarnos para obtener una "bicicleta". El stock permitiría vivir sin fabricar bicicletas durante bastantes años. Robar es evitar que alguien pague por ese producto, o que vaya a la basura. Del mismo modo, otra gente lo obtiene de la basura.

No es que sea lo más difícil destruir nada, desde dentro. Resulta que la experiencia histórica nos dice que quienes se han salido de "la sociedad" (cosa realmente imposible en su manifestación más radical), no han vuelto a ella para destruirla. Es cierto que lo mejor sería "salir de la sociedad sin dejarla en paz", como proponían Los Amigos de Ludd. Pero aquí de nuevo se habla de "salirse" como método para sobrevivir. Luego se habla de que no te puedes quedar en eso.

Por otra parte, quien cree que puede vivir en su campo en el margen de alguna ciudad, o en mitad de la ciudad, y así se siente rebelde, inconformista y no-colaborador, estupendo. A mí me parece una opción válida de vida, permitida y tolerada por este sistema. ¿O acaso es ilegal poseer tierras y vivir en el campo de tu huerto o granja? No.

Irse al monte conlleva dejar de molestar en muchos casos, en otros no. En los casos en los que sí conlleva esto, puede decirse que quien lo practica, está decidiéndose por la pasividad más terrorífica. No sólo no actúa, sino que decide mantenerse lejos para no salir perjudicado de ninguna forma. Es un auténtico egoísta pasivo.

¿De verdad crees que las estructuras caerán porque mil personas vivan al margen de ella? ¿Y como caerá? ¿Lo decidirán ellas solitas? ¿Haran catapúm de repente?

No sé de qué mundo me estás hablando. En el mío las cosas no funcionan así.

¿Ves revolucionario olvidarse de la revolución? No me digas ahora que la revolución es un concepto dogmático, totalizador o alguna cosa por el estilo. Yo no hablo de la revolución X o Y, hablo de la revolución a la que yo aspiro.

Largarse y pasar del tema. De eso se habla aquí.

2:25 p. m.  

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